
En la comarca ribereña del Duero una pequeña localidad creció a los pies de la más extensa fortaleza califal del territorio europeo. En Gormaz un paisaje espectacular de llanuras fértiles que el Duero ha creado con los arrastres de materiales aluviales, dos monumentales tesoros medievales hacen del lugar visita inexcusable para los viajeros amantes del Paisaje, el Patrimonio natural y el Patrimonio cultural, el Castillo de Gormaz y la Ermita de San Miguel.
La ermita de San Miguel es junto a la de San Baudelio en Casillas de Berlanga y la de la Vera Cruz en Maderuelo (Segovia) la trilogía más significativa de la pintura románica en España. Y San Miguel de Gormaz conserva intactos y recuperados para su contemplación, los muros románicos que recibieron la pintura al fresco-temple en el Medievo.
Encontraremos la ermita junto a la carretera que conduce a la fortaleza califal, un poco alejada del casco urbano y muy próxima a otra construcción románica, en este caso en ruinas, la que fue iglesia de Santiago.
Los estudios realizados para llevara a cabo la recuperación de este edificio histórico sitúan la construcción y las pinturas murales entre los siglos XI y XII. Es un edificio marcado por la sencillez y la simplicidad constructiva; se organiza estructuralmente en una nave rectangular con pórtico adosado de arcos de medio punto; la cabecera adopta igualmente la geometría rectangular al este de la nave siguiendo la tipología románica al uso.
La portada de acceso se abre en arquivoltas de medio punto sobre capiteles y columnas de piedra y troncos de madera y basas que reutilizan capiteles, remontada y procedente de la derruida iglesia de Santiago. La decoración escultórica es sencilla en arquivoltas y capiteles con motivos vegetales esquematizados, aves y alguna figura humanas. Una de las jambas reutiliza una pieza inscrita de procedencia posiblemente romana. Otra portada, en este mismo pro sur, se abre en arco de de herradura.
A los pies del pórtico se conserva una pila bautismal con vaso tallado en cruz y pie cilíndrico. Otra bautismal se descubrió a los pies de la ermita, en este caso está excavada en el propio suelo, es rectangular y se utilizaría para el bautismo por inmersión.
En el interior nave y cabecera se comunican con un pequeño vano doblado en arco de herradura. La nave se cubre con armadura de madera y la cabecera con bóveda de cañón. En el ábside plano se abre una aspillera axial.
En los muros de la nave y de la cabecera se han recuperado las pinturas murales realizadas en técnica mixta al fresco y temple, que se realizaron probablemente por el taller del maestro de San Baudelio. En la cabecera con temática del Apocalipsis de San Juan, la Maiestas Domini, figuras aladas de ángeles y serafines, y evangelistas y los ancianos músicos; en la ventana la paloma del Espíritu Santo.
En los muros de la nave los registros inferiores se decoraron con cortinajes y medallones, y en los superiores del muro norte la Anunciación, la Visitación, el Anuncio a los pastores, Nacimiento, escenas bélicas, una torre defensiva a la que se asoma la soldadesca y las Tres Marías. En el muro sur los Magos ante Herodes, la Matanza de los Inocentes, la Psicostasis, y el Infierno en una representación magnífica donde una serpiente de dos cabezas devora a los condenados, enroscando con su cola a otros; otras serpientes cumplen su función maléfica con otros condenados.
INFORMACIÓN ADICIONAL
VISITA GUIADA : No
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