El Sabinar de Calatañazor: un bosque milenario único en el mundo

El Sabinar de Calatañazor: un bosque milenario único en el mundo

En los llanos de Calatañazor, muy cerca de una de las villas medievales más sugerentes de Soria, se esconde un tesoro natural difícil de encontrar en otro rincón del planeta. La Reserva Natural del Sabinar de Calatañazor es mucho más que un bosque: es un viaje silencioso a miles de años de historia vegetal, un paisaje que sorprende por su densidad, su escala y su carácter casi mítico. 

Considerado uno de los sabinares mejor conservados del mundo, este espacio natural forma parte de la Red de Espacios Naturales de Castilla y León y destaca por reunir una de las masas más extensas de sabina albar (Juniperus thurifera) de porte arbóreo. Aquí, la sabina no es un arbusto humilde: es un gigante. Algunos ejemplares alcanzan catorce metros de altura, más de cinco metros de perímetro y una edad cercana a los dos mil años. Pasear entre ellos es recorrer un bosque que ha visto pasar generaciones enteras. 

Un bosque invernal lleno de vida

Su valor ecológico no se comprende solo por la longevidad de sus árboles. En los meses fríos, cuando el silencio domina los páramos sorianos, las sabinas ofrecen alimento y refugio a numerosas especies. Las bayas del sabinar atraen a cuervos, urracas, zorzales y otras aves que encuentran aquí un territorio ideal para alimentarse. Por ello, el Sabinar de Calatañazor es también un escenario privilegiado para los amantes de la ornitología. 

Sorprende además su densidad. Se trata de la masa de sabinar más espesa del mundo, una concentración más propia de un encinar que de un sabinar típico. Este rasgo convierte al espacio en un bosque singular, con un ambiente íntimo y envolvente que enamora especialmente en invierno. 

Cómo llegar y qué descubrir

El acceso es sencillo. Desde Soria capital basta con tomar la N-122 dirección Valladolid. Tras recorrer treinta kilómetros, un desvío a la derecha conduce a Calatañazor. Desde allí, el sabinar aparece poco antes de Muriel de la Fuente, ocupando la margen derecha de la carretera con su imponente presencia. 

Muy cerca, en el Palacio de Santa Coloma, se encuentra la Casa del Parque del Sabinar, un espacio perfecto para completar la visita. Allí es posible conocer en detalle la historia natural del bosque e interactuar con otros espacios protegidos del entorno, como el Monumento Natural de la Fuentona y la sierra de Cabrejas, integrada en la Red Natura 2000. 

Un lugar para detenerse

El Sabinar de Calatañazor no se recorre con prisa. Es un espacio que invita a caminar despacio, a escuchar el viento entre las copas, a imaginar cómo era la vida cuando estas sabinas germinaban. Un lugar que resume el espíritu de Soria: naturaleza intacta, silencio profundo y belleza que se descubre sin artificios. 

Visitarlo es entender por qué esta provincia guarda algunos de los paisajes más singulares de la península. Y por qué siempre merece volver. 

 

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