30 May Se acerca el verano: pueblos fresquitos de Soria donde escaparse del calor
Finales de mayo tiene algo de cuenta atrás. Los días se alargan, las terrazas empiezan a llamar por nuestro nombre y el verano ya asoma por la esquina con sus planes, sus escapadas y, admitámoslo, sus momentos de calor nivel “necesito una sombra ya”.
Si estás empezando a pensar en tus planes de verano, aquí van algunos pueblos fresquitos de Soria donde naturaleza, calma y buenas temperaturas hacen equipo.
Duruelo de la Sierra: el verano entre pinares se lleva mejor
En la comarca de Pinares, Duruelo de la Sierra es uno de esos destinos que conviene tener fichado antes de que llegue el calor fuerte. Rodeado de montes, rutas y paisajes verdes, es perfecto para quienes buscan aire puro y planes al fresco.
Desde aquí puedes acercarte al nacimiento del río Duero, descubrir el entorno de Castroviejo o dejarte sorprender por la Cueva Serena, un rincón natural ideal para empezar el día temprano, cuando el bosque está tranquilo y la temperatura acompaña.
La iglesia de San Miguel Arcángel, en Duruelo de la Sierra
Vinuesa: agua, montaña y tardes de verano
Muy cerca aparece Vinuesa, uno de los grandes clásicos del verano soriano. Su cercanía al embalse de la Cuerda del Pozo lo convierte en un plan perfecto para quienes buscan refrescarse en plena naturaleza.
Vinuesa tiene ese equilibrio que tanto apetece cuando se acerca el verano: paseo por el pueblo, baño en el embalse, entorno de montaña y noches frescas para descansar como se debe.
Vinuesa
La Póveda de Soria: un refugio tranquilo al norte
Al norte de la provincia, cerca del límite con La Rioja, La Póveda de Soria es una buena opción para quienes buscan un verano más pausado. Aquí el plan no necesita complicarse demasiado: caminar, respirar, disfrutar del paisaje y dormir sin pelearse con el calor.
Es uno de esos destinos perfectos para una escapada rural cuando junio empieza a pedir naturaleza y desconexión.
La Póveda
San Pedro Manrique: noches frescas en Tierras Altas
En Tierras Altas, el verano tiene otro ritmo. San Pedro Manrique es conocido por sus noches frescas, incluso en pleno agosto, así que a finales de mayo ya empieza a sonar como una gran idea para quienes quieren adelantarse al calor.
Además, la zona tiene carácter, tradición y paisajes abiertos. Una Soria más auténtica, menos obvia y muy recomendable para quienes disfrutan de los destinos con personalidad.
Ermita de la Virgen de la Peña, San Pedro Manrique
Yanguas: frescor, piedra e historia
También en Tierras Altas, Yanguas suma a sus temperaturas agradables un atractivo cultural enorme. Sus calles empedradas, soportales, casas blasonadas, restos de muralla y castillo lo convierten en uno de los pueblos más bonitos de la provincia.
Es una parada ideal para quienes ya están preparando rutas de verano por Soria y quieren combinar patrimonio, paseo y ese frescor serrano que tanto se agradece cuando aprieta el sol.
Torre San Miguel, Yanguas
Beratón y Cueva de Ágreda: al fresco del Moncayo
En la comarca del Moncayo, Beratón y Cueva de Ágreda son dos pueblos ideales para escapar del calor antes incluso de que llegue del todo. Su altitud y la cercanía al Moncayo hacen que el verano sea más suave y agradable.
Aquí el paisaje se vuelve más montañés, con rutas, vistas amplias y ese aire limpio que parece recién estrenado. Una buena opción para quienes quieren empezar junio con una escapada natural.
Beratón
Morón de Almazán: el frescor más inesperado
En la comarca de Almazán, Morón de Almazán también merece estar en esta lista. Es una localidad conocida por registrar temperaturas mínimas muy bajas en distintos momentos del año, incluso durante meses cálidos.
Pero no todo va de grados. Su plaza mayor y su patrimonio hacen que la visita tenga mucho más sentido: vienes buscando frescor y acabas descubriendo uno de esos rincones sorianos que sorprenden sin hacer ruido.
Plaza de Morón de Almazán
Este verano, Soria se duerme con ventana abierta
Ahora que mayo se despide y el verano empieza a pedir planes, Soria se convierte en una alternativa perfecta para quienes quieren huir del calor sin renunciar a la naturaleza, la cultura y los pueblos con encanto.
Duruelo de la Sierra, Vinuesa, La Póveda, San Pedro Manrique, Yanguas, Beratón, Cueva de Ágreda o Morón de Almazán son solo algunas ideas para empezar a preparar la escapada.

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