Ruta por las Tierras Altas de Soria: un viaje por la Sierra más auténtica

Ruta por las Tierras Altas de Soria: un viaje por la Sierra más auténtica

Las Tierras Altas de Soria, conocidas popularmente como La Sierra, son uno de esos territorios que se descubren sin prisas y se recuerdan durante mucho tiempo. Al norte de la provincia, este paisaje de montañas suaves, pueblos serranos, ríos y huellas del pasado conserva una autenticidad difícil de encontrar en otros lugares. 

Esta ruta por las Tierras Altas nos lleva por algunas de sus localidades más representativas y por espacios donde la historia, la tradición y la naturaleza conviven en equilibrio. Un recorrido ideal para quienes buscan una Soria distinta, silenciosa y profundamente ligada a la tierra. 

San Pedro Manrique

La ruta comienza en San Pedro Manrique, a 48 kilómetros de la capital soriana. Se accede desde Soria por la N-111 hasta Garray y, posteriormente, por la C-115 en dirección a Oncala. 

Esta villa serrana conserva intacto el sabor de sus antiguas tradiciones. Sus calles estrechas y empinadas, con casas de entramado y voladizos de los siglos XVI y XVII, hablan de un pasado intenso. A los pies del casco urbano discurre el río Linares y, muy cerca, se conservan los restos del Castillo de San Pedro el Viejo, junto al antiguo monasterio templario. 

Destacan la iglesia de San Martín de Tours, con un notable calvario gótico, y la ermita de la Virgen de la Peña, escenario cada noche de San Juan del ancestral Paso del Fuego, uno de los rituales más singulares de Soria. 

Ermita de la Virgen de la Peña, San Pedro Manrique 

Yanguas

A orillas del río Cidacos se alza Yanguas, una villa de marcado carácter señorial. Conserva restos de su castillo y la torre románica de San Miguel, del siglo XII, una de las más singulares de la provincia. 

Su puente medieval, posiblemente de origen romano, la iglesia gótica de Santa María, la plaza Mayor con soportales y las casas blasonadas mantienen vivo el aspecto noble de esta localidad, que invita a pasear con calma y observar cada detalle. 

Yanguas 

Magaña

En el noreste de la provincia, entre sierras y bañada por el río Alhama, se encuentra Magaña. Pequeña en tamaño, pero grande en patrimonio, su principal atractivo es el castillo de la Nava del Marqués, del siglo XV, que domina el paisaje. 

Completan la visita la iglesia de San Martín y la ermita de la Virgen de Barruso, en un entorno natural que refuerza el carácter fronterizo y serrano de la localidad. 

Magaña 

Bretún

Bretún es uno de los mejores ejemplos de arquitectura tradicional de las Tierras Altas. Asentado sobre la roca viva, su trazado tortuoso y en pendiente se funde con los tonos pardos de la tierra y el azul del cielo. 

Además de su patrimonio, con la iglesia gótica de San Pedro Apóstol y pequeñas ermitas, Bretún es un referente de la Ruta de las Icnitas. En sus alrededores y dentro del propio casco urbano se conservan numerosas huellas de dinosaurios, como las de Matecasa o Fuente Lacorte, junto a una gran réplica de Triceratops que sorprende al visitante. 

Iglesia de San Pedro Apóstol, Bretún 

Villar del Río

Situado al norte de la provincia, Villar del Río forma parte esencial de la Ruta de las Icnitas. En su entorno se alza una espectacular reproducción de un Braquiosaurio que anticipa la riqueza paleontológica de la zona. 

La iglesia de Nuestra Señora del Vado, de estilo gótico, guarda en su interior un importante retablo renacentista y una talla románica del siglo XIII. El Aula Paleontológica de Villar del Río completa la visita, explicando la relevancia mundial de los yacimientos de huellas de dinosaurios de las Tierras Altas. 

Ruta de las Icnitas, Villar del Río 

Santa Cruz de Yanguas

En la cuenca del río Baos, Santa Cruz de Yanguas conserva la arquitectura serrana tradicional y un entorno natural rico en recursos forestales y micológicos. 

Su iglesia, dedicada a la Santísima Trinidad, destaca por su sobria fábrica. En los alrededores se han localizado huellas tridáctilas de dinosaurios carnívoros, junto a una maqueta gigante de Estegosaurio instalada por la Diputación de Soria, que conecta pasado geológico y paisaje actual. 

Puente de Santa Cruz de Yanguas 

Oncala

Oncala fue uno de los grandes centros ganaderos de la comarca. Su paisaje verde y ondulado está íntimamente ligado a la trashumancia y a la Mesta, que marcaron su prosperidad entre los siglos XVI y XVIII. 

La iglesia de Oncala alberga una valiosa colección de tapices flamencos del siglo XVII, uno de los conjuntos más importantes de España, y el Museo de la Trashumancia permite comprender el papel clave de los pastores serranos en la historia de estas tierras. 

Oncala 

Fuentes de Magaña

Rodeado por un relieve abrupto y numerosos manantiales, Fuentes de Magaña sorprende por la fuerza de su paisaje. Entre barrancos y cerros se conservan elementos singulares como el posible Rollo de Justicia, conocido como La Horca. 

Aquí se encuentra también la maqueta de dinosaurio más grande del mundo: un apatosaurio que preside el yacimiento de icnitas de Miraflores. Completan su patrimonio la iglesia de la Inmaculada Concepción y la ermita de San Sebastián, situada en el antiguo camino hacia Cerbón. 

La Sierra soriana, paisaje de memoria y tradición

Recorrer las Tierras Altas de Soria es adentrarse en una comarca donde el tiempo avanza despacio. Una ruta para descubrir pueblos serranos, tradiciones ancestrales, dinosaurios, trashumancia y paisajes que explican, mejor que nada, la esencia más auténtica de la provincia. 

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